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Actualizado 5 de julio de 2019.

Los piercing han alcanzado una gran popularidad en la población de adolescentes en los últimos años, siendo los más habituales en la lengua o en el labio

Aunque los piercing dentales existen desde la antigüedad, teniendo en su origen un significado religioso o tribal, actualmente la búsqueda de estética y de la innovación en nuestro propio cuerpo, hace que copiemos estas costumbres ancestrales con un único propósito estético.

Tanto es así, que consideramos oportuno informar de ciertos riesgos o efectos secundarios que pueden sufrir los portadores de piercing en la boca, siendo los problemas gingivales y periodontales los más frecuentes según el Journal of The American Dental Asociation.

La principal consecuencia tras la colocación de un piercing es el dolor y la inflamación, así como posibles infecciones producidas por la microflora existente en la boca.

Las lesiones periodontales son observadas en un 48% de los portadores de piercing y pueden producir una pérdida de hueso y retracción de encías, que tiene como consecuencia la pérdida del soporte dentario, siendo los más expuestos los piercing extraorales.

En cualquier caso si deseas colocarte un piercing, asegúrate de que el profesional que te atiende cumpla con todos los requisitos sanitarios, y te informe correctamente del uso y consecuencias de la realización del mismo, a fin de poder minimizar los problemas buco-dentales a largo plazo.

Consulta con su especialista, si la inflamación tras su colocación no disminuye o ante cualquier síntoma de infección.

Si tienes dudas sobre el estado de sus encías no dude en consultar con nuestros especialistas en periodoncia.